jueves, 22 de marzo de 2007

Ausencia

La erótica presencia de su cuerpo, su mirada perdida en el horizonte, mis manos destruyendo el vestigio de los infinitos insectos nadando sobre mi pecho. El alba y sus senos, el sol naciente y sus palabras a los dioses, las sabanas se desterraban de la cama, exilios frente al inodoro, mis dedos hundiéndose en el espejo y mis ojos... mis ojos... nada veían... la oscuridad invadiendo mi alma, aun cuando en sus cabellos brillaban esperanzas y días futuros. Nos arrastramos... serpientes sobre tus labios, frágiles, potentes... el pasado se presentaba, levantaba su mano, pedía la palabra... urgencias... la muerte frente a ti, a solo dos pasos... ¿quien retrocedería?... ¿quien avanzaría?... vestidas como antiguas amantes, un beso recorría tus brazos... la muerte bebiendo de tus heridas, aun sin lagrimas tus ojos lloraban. Así las ventanas abiertas, el viento... así desnudo fumando un cigarrillo... ese humo, esas palabras no dichas, no tener las fuerzas de mirarte... las ganas de reprimidas de golpear tu fantasma... beber de nuevo... el vino desciende por mi cuello... siento se recorrido... ahí para... ahí se estaciona... abro los brazos, formo una cruz, nadie me acompaña... el cuchillo... ¿quien lo clavara? La rabia. Solo ella frente a mis ojos partiendo, siempre partiendo

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